AGRICULTURA-GANADERIA |
La recolección de la patata da comienzo en la provincia
El consumo medio por persona se sitúa en España en torno a los 23 kilos de patatas frescas al año

Redacción - Domingo, 08 de junio de 2014 (13:47:06)


Ante el próximo inicio de la campaña de recolección de la patata en la provincia de Córdoba, la organización agraria Asaja ha hecho un llamamiento para concienciar a los consumidores de la importancia de comprar patata nueva española.

Imagen de archivo. (Foto: Cedida)
La patata es un producto muy saludable, ya que supone un aporte de hidratos de carbono con bajo contenido calórico y además también supone una fuente valiosa de Vitaminas A, B1, B2, B3, Fósforo, Hierro y Potasio. El consumo medio por persona se sitúa en España en torno a los 23 kilos de patatas frescas al año, que en patatas nuevas viene a suponer unos 23 euros por persona al año, mientras que de conservación supondrían 12 euros euros persona al año, lo que supone un gasto adicional de poco más de 10 euros al año.



Uno de los grandes retos de los agricultores y ganaderos es que la sociedad en general valore los productos nacionales y aumente el consumo de productos locales, con lo que estaremos contribuyendo a crear riqueza y trabajo en nuestro país y en nuestra provincia, y más si se trata de un producto de máxima calidad como se trata de la patata nueva española.



Y es que este cultivo ha sufrido en los últimos años una caída considerable, pasando a nivel nacional de 257.000 a 70.000 hectáreas en los últimos 20 años, y en concreto en Andalucía ha pasado de unas 23.500 hectáreas a 10.000 hectáreas en el mismo período de tiempo.



Esta caída de producción de patata en España ha sido sustituida por la importación de patata de conservación de Francia, que frente a la patata nueva es “algo más barata pero de menor calidad”, mientras que la patata nueva se recoge y se comercializa durante la temporada, la patata de conservación se mantiene artificialmente durante hasta nueve meses a baja temperatura “perdiendo muchas de sus propiedades” a pesar de tener una apariencia externa similar. Está demostrado que el almidón de la patata a tan baja temperatura se transforma en azúcares al freír, lo que provoca que la patata se queme, o bien se cueza en el aceite cuando se baja la temperatura de fritura, lo cual incrementa el consumo de aceite y el aporte calórico.