REPORTAJES |
Guillermo Rovirosa. "Apóstol de la clase obrera. Primer militante de la Hoac"


Equipo Renacer de la HOAC de Cabra - Martes, 08 de mayo de 2012 (08:06:14)


Los militantes de la HOAC de Cabra han promovido que la exposición itinerante de Guillermo Rovirosa, el primer militante de esta organización de Acción Católica en la realidad obrera, llegue a Cabra; posibilitando así que los egabrenses se acerquen a la figura de un hombre, desconocido para muchos, pero que jugó un papel importante en la presencia de la Iglesia Católica en el Mundo Obrero, especialmente en un periodo difícil de nuestra historia.

Guillermo Rovirosa. (Foto: Cedida)
Guillermo Rovirosa. (Foto: Cedida)
  Rovirosa fue un hombre al que preocupó mucho la formación de los trabajadores, tanto en su aspecto religioso como en su capacidad de análisis y crítica, dedicando un ingente trabajo a la elaboración de documentos para la formación sistemática de los militantes de los militantes obreros cristianos. Rovirosa fue fundamental en el nacimiento y desarrollo de la HOAC y ésta es reconocida por los estudiosos del Mundo Obrero del siglo XX como una organización clave para entender las reivindicaciones obreras y su organización durante la dictadura y albores de la democracia. Hoy día sigue siendo crucial en el impulso de la Pastoral Obrera de toda la Iglesia.



Rovirosa, apóstol en el mundo obrero, sigue siendo hoy un testimonio de vida y compromiso, especialmente para los cristianos trabajadores. Su espiritualidad profunda, donde fe y vida, oración y lucha por la justicia han caminado juntas, así como su encarnación entre los más desfavorecidos del mundo del trabajo, han sido fundamentales para el inicio de la causa de su beatificación: la de un seglar que gastó su vida por devolver al Cristo Obrero a los desposeídos.



Guillermo Rovirosa Albet nace en Vilanova i la Geltru (Barcelona), el 4 de agosto de 1897. A los 18 años rompe con la vida cristiana y comienza los estudios en la Escuela de Directores de Industrias Eléctricas de Barcelona. En 1922 se casa con Catalina Canals. Vive un tiempo de desorientación y búsqueda de la verdad en las filosofías y corrientes religiosas del momento. Se trasladan a Paris.



Unas palabras Casualmente oídas al Arzobispo de Paris le hacen ver que ha rechazado a Jesucristo sin conocerlo realmente. Por honestidad emprende un proceso de información sobre la figura de Jesús que culmina con su conversión a la fe cristiana en la navidad de 1933.



Trabaja en Madrid, allí le sorprende la guerra civil. Es elegido presidente del comité obrero de su empresa. Organiza una capilla clandestina en su casa. Entra en contacto con la Doctrina social de la Iglesia. Al terminar la guerra es condenado a 12 años de cárcel de los que cumple uno.



A finales del 1940 se incorpora a la Acción Católica. En mayo de 1946 los Obispos de España le encargan la tarea de organizar y poner en marcha la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), como movimiento apostólico especializado para obreros adultos. Se dedicará por entero al apostolado en el mundo del trabajo, viviendo como un obrero pobre.



Viaja infatigablemente por toda España, organiza cursillos, hace posible el semanario obrero “TÚ”, dirige el “Boletín de la HOAC”, visita la mayoría de los Seminarios, cuida especialmente la formación de militantes. Su palabra honda y directa conmueve siempre, reclamando la vivencia genuina del Evangelio, la valoración del trabajo y la dignidad del obrero.



En 1957 la jerarquía de la Iglesia lo retira de la dirección de la HOAC. Rovirosa lo asume con inmensa paz y, en adelante, y tras un accidente en que pierde un pie, hace largas estancias en Monserrat. En este tiempo muy fecundo, de profundización espiritual, de avance en su pensamiento y de permanente colaboración apostólica.



El 27 de febrero de 1964 muere en Madrid.



Para aquellos lectores que tengan interés en profundizar en la figura de Guillermo Rovirosa pueden encontrarla en la página web de la HOAC  www.hoac.es y en su obras completas editadas por la propia HOAC.